jueves, 9 de julio de 2009

Uruguay (1)

La República Oriental del Uruguay (escuchar ▶ (ayuda·info·en ventana)) es un país situado en el sureste de América del Sur. Su territorio, con una superficie de más de 176 mil km², es el segundo más pequeño del subcontinente detrás de Surinam y limita al norte y noreste con el estado de Río Grande del Sur (Brasil), y al oeste, con las provincias de Entre Ríos y Corrientes (Argentina) de las cuales está separado por el río Uruguay. Por el sur tiene costas sobre el Río de la Plata, el cual lo separa de la provincia de Buenos Aires y de la ciudad de Buenos Aires, y por el sureste, tiene costas sobre el Océano Atlántico. Se encuentra dividido administrativamente en 19 departamentos.
Según las
Naciones Unidas es el país de Latinoamérica con el nivel de alfabetización más alto.[1] Según un estudio de la organización Transparencia Internacional, es el país de Latinoamérica (junto con Chile) que posee el menor índice de percepción de la corrupción.[2] Según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), es el tercer país de Latinoamérica (después de Argentina y de Chile), que posee el mayor Índice de Desarrollo Humano (IDH). También es el país de Latinoamérica (junto con Costa Rica), con la distribución de ingreso más equitativa, tomando la relación entre el ingreso del 10% más rico y el del 10% más pobre de la población. Asimismo, es el quinto país de Latinoamérica (después de Cuba, Costa Rica, Chile y Ecuador), con la esperanza de vida más alta, respectivamente. Es el tercer país de Sudamérica (después de Argentina y Chile), con el PIB per cápita más alto, y el noveno país de Latinoamérica (después de Brasil, México, Argentina, Venezuela, Chile, Colombia, Perú, y Ecuador respectivamente), con el PIB más alto. Según el informe del año 2009 de "Reporteros sin fronteras", Uruguay es el país con el índice de libertad de prensa más alto en Sudamérica. Asimismo es el país más democrático de toda Latinoamérica, según el "Índice de Democracia" de "The Economist", siendo junto a Costa Rica los únicos países latinoamericanos considerados como una 'democracia completa'. Uruguay fue el primer país Latinoamericano, y el segundo en todo el continente americano, en reconocer y legalizar la unión civil, incluyendo parejas del mismo sexo, en todo el territorio nacional.
Contenido

1 Toponimia
2 Símbolos patrios
3 Historia
3.1 Época colonial
3.2 Exterminio de indígenas
3.3 La Suiza de América
3.4 La era de la exportación
3.5 Deterioro económico
3.6 El golpe de estado
3.7 Retorno a la democracia
3.8 Crisis económica, política y social del año 2002
3.9 Actualidad
4 Gobierno y política
4.1 Poder Ejecutivo
4.2 Poder legislativo
4.3 Poder judicial
4.4 Intendentes
4.5 Partidos políticos
5 Fuerzas armadas del Uruguay
5.1 Organización
5.2 Ejército
5.3 Marina
5.4 Fuerza Aérea
6 Derechos Humanos
6.1 Derechos Humanos y Derechos Civiles
7 Desarrollo Humano
8 Relaciones internacionales
8.1 Mercosur
9 Organización político-administrativa
10 Geografía
10.1 Relieve
10.2 Límites
10.2.1 Tamaño de la frontera
10.2.2 Límites con Argentina
10.2.3 Límites con Brasil
10.2.4 Límite costero
10.3 Reivindicaciones marítimas
10.4 Enclaves
10.5 Hidrografía
10.6 Flora
10.7 Fauna
10.8 Clima
10.8.1 Peligros naturales
11 Economía
11.1 Datos económicos básicos
11.2 Exportaciones e importaciones
11.3 Turismo
11.3.1 Punta del Este
11.3.2 Piriápolis
11.3.3 La Paloma
11.3.4 Punta del Diablo
11.3.5 Montevideo
11.3.6 Colonia del Sacramento
11.3.7 Salto
11.3.8 Lavalleja
11.3.9 Durazno
11.3.10 Tacuarembó
11.4 Ganadería
11.5 Minería
11.6 Agricultura
11.7 Energía
12 Demografía
12.1 Evolución histórica de la población
12.2 Estadísticas sobre demografía
12.3 Principales ciudades del Uruguay
13 Salud
13.1 Estadísticas sobre salud
13.2 Agua potable y saneamiento
14 Cultura
14.1 Idioma
14.1.1 Dialecto "rioplatense"
14.1.2 Dialectos portugueses del Uruguay
14.2 Música
14.3 Pintura
14.4 Escultura
14.5 Literatura
14.6 Filosofía
14.7 Historiadores
14.8 Cine
14.9 Arte contemporáneo y nuevos medios
14.10 Gastronomía
14.10.1 Bebidas
14.11 Religión
15 Transporte, comunicaciones y tecnología
15.1 Carreteras
15.2 Ferrocarriles
15.3 Aeropuertos
15.4 Navegación
15.5 Comunicaciones
15.5.1 Telefonía
15.6 Tecnología
16 Educación
16.1 Estadísticas sobre educación
16.2 Universidades públicas
16.3 Universidades privadas
17 Ciencia en Uruguay
18 Deportes
18.1 Medallas olímpicas obtenidas
19 Patrimonio de la humanidad en Uruguay
20 Fiestas
21 Notas
22 Véase también
23 Enlaces externos
23.1 Enlaces gubernamentales
23.2 Enlaces a datos políticos y electorales
23.3 Enlaces culturales
23.4 Enlaces de turismo

Toponimia

En la
época colonial se conoció al país como Banda Oriental, y en los primeros años de la lucha independentista se lo denominó Provincia Oriental, como parte de las llamadas Confederación Unión de los Pueblos Libres o Liga Federal Artiguista. Al crearse la primera Constitución del país como nación independiente, que entró en vigor en 1830, se propuso agregar al nombre del país la referencia al río Uruguay pues en Villa Purificación, capital de la Confederación Unión de los Pueblos Libres (1813-1820), J. Artigas firmaba patentes de corso con el sello de República Oriental. Con el tiempo ese agregado pasó a ser la denominación habitual del país. El nombre Uruguay proviene del guaraní. Sin embargo, existen varias explicaciones acerca de su origen:
"Río del país del urú". Una versión muy vinculada a la anterior es la de Félix de Azara. Afirma que el nombre proviene de un ave pequeña, el urú, que habita en parte de las costas del río Uruguay y significaría entonces "río del país del urú".
"Río de los pájaros pintados". La interpretación poética de
Juan Zorrilla de San Martín.
"Río de los caracoles". Por su parte, un colaborador de Félix de Azara da esta otra versión muy diferente, dividiendo la palabra en uruguá, "caracol", e ï "río".
Hasta hace algunas décadas, los habitantes del país solían llamarse familiarmente orientales, aunque el gentilicio correcto y reconocido en las normas es uruguayos. Orientales como gentilicio frecuente internamente y en los países vecinos está cayendo en desuso.

Símbolos patrios

La Bandera de Uruguay o Pabellón Nacional es uno de los símbolos nacionales de Uruguay. Fue adoptado por las leyes del
16 de diciembre de 1828 y 12 de julio de 1830. Sus colores son el blanco y el azul, teniendo el sol, que ocupa el cantón, color oro. La bandera tiene las siguientes proporciones: el largo y el ancho están en relación de 3 a 2 y el espacio que contiene el sol consiste en un cuadro en la parte superior, junto al asta, que llega hasta la sexta franja, exclusiva, de color azul. La primera franja y la última son de color blanco. El dibujo del sol consiste en un círculo radiante, con cara, orlado de dieciséis, con un diámetro de 11/15 del cuadro blanco.
La disposición de los elementos que componen el pabellón nacional uruguayo está inspirada en la
bandera de Estados Unidos, por lo cual las nueve franjas horizontales que se distribuyen sobre el campo representan los primeros nueve departamentos. El cantón está ocupado por el Sol de Mayo, símbolo que históricamente hace referencia a la deidad inca Inti, alusión a los pueblos indígenas.
El Escudo Nacional de Uruguay es el aprobado por las leyes del
19 de marzo de 1829 y del 12 de julio de 1906 y el Decreto del 26 de octubre de 1908. De acuerdo con este último decreto se dispuso modelo oficial de Escudo Nacional el presentado por el señor Miguel Copetti, ajustado en sus reglas de ejecución a la modificación indicada por el Poder Ejecutivo, que consistía en la supresión de trofeos militares y de marina, quedando orlado por dos ramas de olivo y de laurel unidos en la base por un lazo azul celeste (ley del 12 de julio de 1906 citada).
Historia
Época colonial


Antes de las exploraciones
española y portuguesa su territorio estaba poblado por algunas etnias indoamericanas nómadas, entre las cuales la charrúa era la más importante, si bien recientes investigaciones han aportado datos que podrían modificar sensiblemente los conceptos hasta ahora manejados acerca de los pobladores prehispánicos de la región.
El primer asentamiento europeo fue el español llamado
San Lázaro, fundado por Sebastián Gaboto en la margen oriental del Río de la Plata a inicios de 1527. Pocas semanas después los españoles al mando de Gaboto fundaron un segundo fuerte en la desembocadura del río San Salvador, que recibe su nombre europeo a partir del nombre del Fuerte de San Salvador. Tales establecimientos fueron efímeros.
Los primeros asentamientos a los cuales corresponde llamar poblados europeos fueron la Colonia del Sacramento 1680 y Montevieu 1724, luego, definitivamente la fundación española a partir de Buenos Aires de la ciudad fortificada de
Montevideo.
Véase también:
Fundación de Colonia del Sacramento
Los españoles se asentaron a partir de 1726, cuando se produce la segunda fundación de Montevideo, debido al avance de tropas portuguesas en el actual territorio uruguayo y la fundación de ciudades por éstos. La ciudad de Montevideo se fundó con objetivos militares y mercantiles, siendo una importante plaza militar de los dominios realistas en el sur durante el siglo XVIII y el principal puerto del estuario del Río de la Plata. La importancia de Montevideo como puerto del Virreinato del Río de la Plata le granjeó en varias oportunidades enfrentamientos con Buenos Aires, capital del virreinato.
El 22 de noviembre de
1749, el rey de España nombra primer Gobernador de Montevideo a José Joaquín de Viana. Éste llega al Río de la Plata en el barco Nuestra Señora de la Concepción el 3 de febrero de 1751, desembarcando en Buenos Aires, donde jura ese cargo de primer Gobernador ante el Capitán General Andonaegui y toma posesión del mismo en sesión solemne que el Cabildo montevideano celebrara el 14 de marzo. La Gobernación de Montevideo comprendía los territorios que iban desde la boca del arroyo Cufré, en el oeste, hasta el cerro Pan de Azúcar, al este, llegando por el norte desde las nacientes de los ríos San José y Santa Lucía, siguiendo la línea de la Cuchilla Grande hasta el cerro Ojosmín, que se encuentra en el actual departamento de Flores. En términos de la subdivisión política nacional del presente, corresponde a los actuales departamentos de Montevideo, Canelones y parte de los de San José, Flores, Florida, Lavalleja y Maldonado.[3]
En 1798 y en 1806 a 1807 se producen las Invasiones Inglesas. Tropas de Montevideo y de Buenos Aires repelen juntas los ataques de la flota inglesa (la primera comandada por el Comodoro Sir Home Riggs Popham y la segunda por el Almirante Sir Charles Stirling) venida a conquistar los territorios del Plata.
En la
revolución de mayo de 1810 iniciada en Buenos Aires y durante el levantamiento revolucionario de las provincias del Plata, la ciudad de Montevideo se mantiene fiel a las autoridades españolas, aunque no así buena parte del interior rural y las ciudades más pequeñas.
En 1822 Brasil incorpora a su imperio el actual territorio de Uruguay y fue tras la g
esta de los Treinta y Tres Orientales inmediatamente proseguida por la Guerra del Brasil que surgió la República Oriental del Uruguay.
El país se constituyó como Estado en
1828, destacando en su formación José Gervasio Artigas, cuya intención, sin embargo, no era crear un estado independiente sino una organización llamada Provincias Unidas del Río de la Plata, que incluía los actuales territorios de Uruguay y varias provincias argentinas.

Exterminio de indígenas

Desde la Independencia Uruguay intentó incorporarse al mundo occidental por medio de la expulsión de uno de los pueblos indígenas supervivientes, conocidos como los charrúas, para quedarse con sus tierras.
[4] [5] El 18 de abril de 1831, siendo Presidente el General Fructuoso Rivera y Ministro de Guerra el General Manuel Oribe se llevó a cabo la Matanza de Salsipuedes en la que mueren cerca de treinta indios charrúas, la más importante de una serie de batallas con los pueblos originarios, que tuvo como resultado la emigración de muchos charrúas hacia el Brasil y la Argentina. Esta batalla es el corolario de una guerra que antecede a la llegada de los españoles al Río de la Plata, entre la Nación Charrúa y la Guaranítica, esta última protegida por el General Rivera.

La Suiza de América

A finales del
siglo XIX el país había completado su organización y durante la era Batllista (Liderada por el presidente en ese momento José Batlle y Ordoñez)consolidó su democracia y alcanzó altos niveles de bienestar, equiparables a los europeos. Debido a esto, Uruguay comenzó a ser conocido internacionalmente como "la Suiza de América". Uruguay fue uno de los primeros países en establecer por ley el derecho al divorcio (1917) y uno de los primeros países en el mundo en establecer el derecho del sufragio femenino. Además, fue la segunda nación del mundo que, siguiendo los postulados de José Pedro Varela, estableció por ley un sistema educativo gratuito, obligatorio y laico (1877).
Hubo una bonanza económica dada por las consecuencias de la
Segunda Guerra Mundial, cuando se empezó la industrialización del país, donde por años se dejó de importar productos manufacturados europeos y a fabricarse en el territorio nacional. Así se tuvo una de las más bajas tasas de desocupación. A todo esto se sumaron otros logros; el edificio más alto de América Latina en 1925 (Palacio Salvo), la excelente infraestructura, sanidad y educación con niveles superiores a los países europeos y a muchos países de la América Latina en desarrollo, su universidad pública, el estadio más grande del mundo (Estadio Centenario), los servicios públicos estatales (electricidad, teléfonos, gas, tranvías, ferrocarriles, agua corriente, entre otros), un Peso uruguayo que tendía a apreciarse frente al dólar, nuevas instituciones públicas, el triunfo en los campeonatos de fútbol en los Juegos Olímpicos (París 1924 y Ámsterdam 1928) y los mundiales de 1930 (cuya sede fue la ciudad de Montevideo) y 1950, en Brasil (véase Maracanazo), hazañas que contribuyeron a perpetuar el mito de la "edad de oro" de Uruguay. A tal punto, que en las elecciones de 1950, militantes oficialistas acuñaron la memorable frase "como el Uruguay no hay".[6]
Durante el período entre 1900-1944 que fue el año en que Uruguay entró en la segunda guerra mundial, la economía dependía excesivamente del capital extranjero. Uno de los problemas de Uruguay fue que dependía en un 100% de la energía que provenía del exterior y por ello la mayor parte de los beneficios que se obtenían volvían a salir sin dar beneficio alguno al país. Por ello, el crecimiento y la evolución de Uruguay se vieron muy mermados, ya que la salida del capital no ayudaba a la inversión nacional.

La era de la exportación
El motor del crecimiento de Uruguay, como de muchos otros países de América Latina, fueron las exportaciones. La diferencia fundamental de Uruguay con los demás es que no depende excesivamente de un único país de destino, como podemos apreciar en las gráficas (tanto en los porcentajes como en la tendencia de las exportaciones).
Los principales bienes que exporta Uruguay fueron la lana con un 42% del porcentaje total y en segundo lugar la carne congelada con un 24%. Sólo con estos dos bienes Uruguay alcanzaba el 66% de las exportaciones, dándole especial importancia a las agroexportaciones. Estos productos se dirigieron especialmente a tres mercados; que fueron Bélgica, Francia y Argentina. Pero el total de las exportaciones que se dirigían a estos tres países no alcanzaban el 70% de la
exportación total.
fuentes: -UK stadistical abstract of principal and other foreing countries(1900-1910)

Deterioro económico

Hacia
1955 se inició una crisis económica que afectó también a las instituciones políticas. Durante la década de 1960 hubo un continuo proceso de deterioro social y económico con un notable aumento de la agitación de sectores gremiales de izquierda. Simultáneamente, se registraba la actividad de unos diez grupos revolucionarios, entre los que destacan los "Tupamaros" que se inclinaron por la guerrilla urbana. La acción de estos grupos de la izquierda radical fue enfrentada por organizaciones de ultraderecha, como la Juventud Uruguaya de Pie (JUP) y el Escuadrón de la Muerte. Las Fuerzas Armadas, utilizaron a su favor el deterioro que asolaba al país, así fueron asumiendo protagonismo. Estos hechos condujeron, diez años después, a un golpe de estado cívico-militar.

El golpe de estado

El
27 de junio de 1973 el entonces presidente, Juan María Bordaberry, disuelve el parlamento con el apoyo de las Fuerzas Armadas y meses más tarde crea un Consejo de Estado con funciones legislativas, de contralor administrativo y con encargo de proyectar una reforma constitucional "que reafirme los principios republicanos-democráticos", restringe la libertad de expresión de pensamiento y faculta a las FF.AA. y policiales para asegurar la prestación ininterrumpida de los servicios públicos.
El
golpe de estado de junio de 1973 y su Consejo de Estado resultante se vio inmediatamente resistido por gran parte de la ciudadanía y por la totalidad de los trabajadores agrupados en la Convención Nacional de Trabajadores (CNT), así como también por el Movimiento Estudiantil, principalmente representado por la Federación de Estudiantes Universitarios (FEUU) de la Universidad de la República, quienes realizaron una huelga general de 15 días de duración, la más larga de la historia hasta el momento.[7]
Las Fuerzas Armadas detuvieron a dirigentes de izquierda y a otros ciudadanos sin posición política acusándolos de sedición durante todo el tiempo que duró la dictadura militar, es decir, hasta 1985, así como también (durante breves lapsos) a connotados dirigentes de los partidos políticos tradicionales como Jorge Batlle Ibáñez y Luis Alberto Lacalle de Herrera, quienes posteriormente serían Presidentes de la República con la vuelta a la democracia, entre otros.
Los integrantes de partidos considerados "de izquierda" fueron recluidos en casi total incomunicación y sufrieron apremios físicos y psicológicos (comprobados posteriormente por organismos como la
Cruz Roja Internacional), mientras que los de los partidos tradicionales fueron liberados, sin dejar por ello de ser sospechosos en todo momento y sometidos a vigilancia permanente. En las cárceles uruguayas murieron cerca de un centenar de prisioneros políticos y continúan desaparecidas otras 140 personas.[8]
En 1976, al terminar Bordaberry su mandato constitucional, ante la convicción de que el caos político que había vivido el país era responsabilidad de su sistema político, propone a la Junta de Comandantes en Jefe de las Fuerzas Armadas una reforma del sistema institucional del país, eliminando los partidos políticos y sustituyéndolos por "corrientes de opinión" en un sistema de corte corporativista, idea que no es compartida por los militares. Las desavenencias entre Bordaberry y los militares generaron la crisis política de junio de 1976, que culminó con la remoción del presidente y la designación interina de Alberto Demicheli para ocupar la primera magistratura.
Demicheli, quien hasta entonces había ejercido la presidencia del Consejo de Estado, asume la presidencia de la República el 12 de julio. Como primeras medidas de su gobierno, procedió a firmar las Actas Institucionales 1 y 2, por las que suspendía "hasta nuevo pronunciamiento" la convocatoria a elecciones generales (previstas para noviembre de ese mismo año) y se creaba el "Consejo de la Nación". En cuanto a lo que se refiere a la política económica, Demicheli ratificó el Plan Nacional de Desarrollo creado en 1972 durante el gobierno de Bordaberry. La política económica aplicada procuraba una reformulación radical de las bases del funcionamiento económico del país, una nueva alianza entre los militares y la tecnoburocracia, encaminadas a la transformación de las estructuras productivas del comercio exterior, de la distribución del ingreso, de la demanda y de los precios relativos,
en un marco de amplia liberalización y apertura de la economía. Finalmente, el 1 de septiembre del mismo año, Demichelli delega la presidencia a Aparicio Méndez (ex Ministro de Salud Pública), quien asume por un período de cinco años.
Retorno a la democracia

El
30 de noviembre de 1980 la ciudadanía rechaza el proyecto de reforma constitucional propuesto por el régimen dictatorial, dando comienzo a un lento proceso de apertura política. El 1 de septiembre de 1981 asume la presidencia el general Gregorio Álvarez, quien en 1984 llama a elecciones, si bien con ciudadanos y partidos políticos proscritos. Tras realizarse ese mismo año, sale triunfante el Partido Colorado. Durante los primeros días de 1985 Álvarez deja el mando en manos del Presidente de la Suprema Corte de Justicia en ejercicio, Rafael Addiego Bruno y, finalmente, el 1 de marzo de 1985 el gobierno retornó a los civiles con la asunción de Julio María Sanguinetti como Presidente.
En un acuerdo por dejar atrás el pasado y retornar en paz al sistema democrático, los partidos políticos mayoritarios acordaron votar una ley de amnistía que extinguió todos los delitos cometidos a partir del 1º de enero de 1962 en relación a las acciones subversivas, pero excluyendo a texto expreso los funcionarios policiales y militares que hubieran cometido delitos relacionados con la lucha antisubversiva.
La
ley 15.848 de la Caducidad de la Pretensión Punitiva de Estado (popularmente conocida como "ley de impunidad" o "ley de caducidad",esta ley será plebiscitada por la población en octubre del 2009), que cubría a todos los miembros de las Fuerzas Armadas acusados de violaciones a los derechos humanos entre 1973 y 1985, fue aprobada por el parlamento en diciembre de 1986. En los años siguientes se llevó a cabo una campaña de recolección de firmas para impulsar un referéndum con la intención de derogarla. El 16 de abril de 1989, luego de que más de un 25% de la ciudadanía uruguaya habilitara con su firma el referéndum, se llevó a cabo el mismo, con un triunfo del llamado "voto amarillo" (por el color de la papeleta), que ratificaba la ley, con un margen de 57% contra 43% respecto al "voto verde". El triunfo del "voto amarillo" significó no derogar la ley de caducidad, y mantener la amnistía a los delitos cometidos durante el gobierno militar.
En los comicios de noviembre de
1989 resultó electo Luis Alberto Lacalle (del Partido Nacional). En 1994 Sanguinetti resultó electo por segunda vez.
En 1996 se pone a consideración de la ciudadanía una reforma constitucional que instaura por primera vez las elecciones internas y el
balotaje; dicha reforma resulta aprobada por escaso margen en el plebiscito. Siendo así, en 1999 triunfó Jorge Batlle (del Partido Colorado), como resultado de este nuevo sistema.

Crisis económica, política y social del año 2002

Desde el período de gobierno de
Julio María Sanguinetti, Uruguay enfrentaba una dura recesión económica. Sin embargo, el equipo económico de Batlle, integrado por Alberto Bensión como ministro, César Rodríguez Batlle como director del Banco Central del Uruguay y al economista Ariel Davrieux dirigiendo la Oficina de Planeamiento y Presupuesto no tenía, al momento de asumir, un plan de gobierno para contrarestar este fenómeno.
En julio de 2002, en uno de los momentos mas candentes de la crisis bancaria, el senador del Frente Amplio, Alberto Couriel, se encargó de la interpelación del entonces ministro Alberto Bensión, en la cual todos los miembros del Frente Amplio y algunos pocos del Partido Nacional le pidieron formalmente la renuncia al cargo. Esto no sucedió, pero se removió a Rodríguez Batlle.
A mediados de
julio se hizo público el rechazo del Partido Nacional, hasta entonces aliado del gobierno de Batlle, para con la política económica que se estaba llevando. Fue entonces que junto con el Frente Amplio, volvieron a pedir la renuncia de Bensión y esa vez tuvieron mayor suerte. Bensión dejó el cargo el 20 de agosto y asumió Alejandro Atchugarry,[9] quien entonces se desempeñaba como senador por el Partido Colorado. Atchugarry, que acababa de sufrir la pérdida de su esposa tras una larga enfermedad se mostraba reacio a asumir en el cargo. Sin embargo Batlle encontró en él lo que buscaba, un ministro mas político que técnico. Batlle puso al senador en una situación comprometida, y le planteó que si no asumía como ministro, él debería renunciar a la presidencia y Luis Hierro López tendría que tomar las riendas del país.[10] Finalmente, acepta el cargo diciéndole "Yo a usted lo quiero y lo respeto como a un padre... bueno, los hijos no le dicen que no a sus padres".[10] Al momento de la asunción de Atchugarry, renunció Rosario Medero, la representante blanca en el directorio del Banco Central, a pedido de su sector político.
El
30 de julio, se decretó el feriado bancario. El gobierno de Batlle se excusó diciendo que fue un pedido expreso del FMI para proceder a la liquidación de los bancos del grupo Peirano. Dicha decisión tuvo como objetivo detener la fuga de depósitos que la plaza financiera uruguaya venía sufriendo desde el 2001, ya que muchos ahorristas argentinos acudieron a sus ahorros en Uruguay al verse imposibilitados de sacar dinero en su país. Los cajeros automáticos se quedaron sin dinero, las casas cambiarias vendían el dólar a 38 pesos y lo compraban a 24. El feriado bancario finalizó el lunes 5 de agosto.
La noche del
31 de julio dejó como saldo el primer saqueo a un supermercado en las proximidades del Palacio Legislativo. El 1 de agosto se produjo una ola de estos fenómenos que sacudieron a la ciudad de Montevideo. Fueron más de treinta, y esta vez sucedieron en zonas marginales. Muchos comerciantes expresaron su voluntad de no reabrir sus comercios el día siguiente por temor a ser saqueados. El ministro del Interior, Guillermo Stirling, intentó tranquilizar a la población anunciando un refuerzo de la vigilancia policial para ocasiones futuras. El 2 de agosto no hubo ningún saqueo, sin embargo, una ola de rumores invadió la ciudad. Se rumoreó que una horda de personas se dirigían hacia el centro de Montevideo saqueando todo lo que tenían a su paso. Los comerciantes cerraron sus puertas al instante y el centro de la ciudad quedó desolado. Se dispuso un fuerte operativo policial y la Fuerza Aérea sobrevoló la capital mediante helicópteros en busca de la horda de saqueadores que nunca llegó y quizás, nunca exisitó.[11]
Mientras en el país reinaba el caos en Estados Unidos, Isaac Alfie comandaba la delegación que Batlle había mandado para formar un grupo de trabajo con delegados del gobierno norteamericano, ya que Horst Köhler, director del FMI, había dado la orden de no prestarle un dólar mas a Uruguay. Finalmente Estados Unidos acordó con Uruguay un préstamo puente de 1500 millones de dólares destinados a capitalizar los bancos estatales. Ese fue el comienzo del fin de la crisis económica del país.[12]
En noviembre, el Partido Nacional decidió retirar a los ministros Antonio Mercader, Álvaro Alonso, Carlos Cat, Sergio Abreu y Jaime Trobo de sus cargos en el gobierno de Batlle ya que querían desligarse de él.
La crisis del 2002 dejó cifras devastadoras para el país. Tal es el caso de la tasa de sucidios que aumentó un 12,6%, es decir que dos uruguayos se suicidaban por día y se registraban muchos casos de intentos de autoeliminación.
[13]
Como consecuencia económica directa de esta crisis, el salario real tuvo una fuerte caída, llegando a su piso entre los años 2003 y 2004 con una pérdida del 22% respecto al año 2000.[14] Por su parte, la tasa de desempleo, trepó a un máximo en el año 2002 del 17% subiendo 3 y medio puntos porcentuales respecto al momento de asumir el mandato.[15] Hacia el final de su gobierno, los indices de desempleo revirtieron su tendencia ubicándose en cifras inferiores a las del momento de su asunción. Por el contrario, la caída sufrida por el salario real no pudo ser revertida, ubicándose en el año 2005, 18,6 puntos porcentuales por debajo de las cifras del año 2000.
Actualidad

En las
elecciones presidenciales de 2004 resultó electo el socialista y oncólogo Tabaré Vázquez, candidato por la coalición izquierdista Encuentro Progresista-Frente Amplio-Nueva Mayoría con el 50,6% de los votos, alcanzando la victoria en la primera vuelta y logrando un parlamento con mayorías absolutas. Tabaré Vázquez perteneció al Partido Socialista Uruguayo durante más de 25 años, se desafilió del mismo en diciembre del 2008 por discrepancias filiosóficas con su partido exclusivamente en su posición respecto a la despenalización del aborto, no obstante sin dejar de continuar siendo una persona de profundos ideales socialistas. Es la primera vez en la historia del país que un partido político no tradicional accede al Poder Ejecutivo. En las elecciones municipales de 2005 el Partido Nacional obtuvo diez intendencias, el EP-FA-NM obtuvo ocho y el Partido Colorado obtuvo una. Las próximas elecciones presidenciales están fijadas para el año 2009.

Gobierno y política

La República Oriental del Uruguay es un
Estado unitario democrático, de carácter presidencialista. Según un informe publicado por la revista británica The Economist, es considerado el segundo país más plenamente democrático de América Latina , ubicado en el puesto 27 sobre un total de 167 (después de Costa Rica en el puesto 25).[16] Cuenta con un sistema de partidos políticos consolidado, y es el primero de Latinoamérica (junto con Chile) en la tabla de los países con menor índice de percepción de corrupción (elaborado por la organización Transparencia Internacional).[2] Su gobierno se divide en tres poderes independientes: poder ejecutivo, poder legislativo y poder judicial.

Poder Ejecutivo
El poder ejecutivo es ejercido por el presidente de la República, que actúa conjuntamente con el Consejo de Ministros. El presidente es simultáneamente jefe de Estado y Gobierno, y es electo junto con el Vicepresidente mediante elección popular directa, mientras que éstos designan a su vez al consejo de ministros. El presidente tiene un mandato de 5 años sin reelección inmediata hasta después de igual período desde el cese de su cargo. Se eligen en una misma candidatura presentada por el respectivo partido. En caso que ninguna candidatura obtenga la mayoría absoluta de los votos, se procede a una segunda vuelta entre las dos primeras mayorías. En dicha votación resulta ganadora la candidatura que obtenga la mayoría simple de los votos. Desde el 1 de marzo de 2005 el presidente es el socialista Tabaré Vázquez, del Frente Amplio.
El Consejo de Ministros consta de trece ministerios, que se detallan a continua
ción indicando quien ocupa el cargo a julio de 2009, durante el mandato de Tabaré Vázquez. También depende de la Presidencia de la República, la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) que tiene rango ministerial y cuyo Director y Subdirector son elegidos por el Presidente de la República.
Jorge Bruni
Partido Socialista
Defensa Nacional
José Bayardi
Vertiente Artiguista
Relaciones Exteriores
Gonzalo Fernández
Partido Socialista
Economía y Finanzas
Álvaro García
Partido Socialista
Educación y Cultura
María Simón
Independiente
Salud Pública
María Julia Muñoz
Vertiente Artiguista
Trabajo y Seguridad Social

Eduardo Bonomi
Movimiento de Participación Popular
Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente
Carlos Colacce
Independiente
Ganadería, Agricultura y Pesca
Ernesto Agazzi
Movimiento de Participación Popular
Industria, Energía y Minería
Daniel Martínez
Partido Socialista
Transporte y Obras Públicas
Víctor Rossi
Alianza Progresista
Turismo y Deporte
Héctor Lescano
Alianza Progresista
Desarrollo Social
Marina Arismendi
Partido Comunista
Poder legislativo


El
poder legislativo reside en la Asamblea General, la cual consta de una Cámara de Senadores de treinta y un miembros (contando al presidente de la cámara, que es el Vicepresidente de la República) y de una Cámara de Representantes de 99 miembros. Las elecciones para el parlamento se celebran en listas cerradas simultáneamente con la elección presidencial (no se aplica el voto por cada candidato a Diputado o Senador sino por una lista presentada por cada partido político). Los Diputados se eligen por departamento, mientras que los senadores se eligen a escala nacional, ambos para mandatos de cinco años. Cada uno de los 19 departamentos de Uruguay es encabezado por un intendente popularmente elegido. Los ediles de la Junta Departamental actúan como poder legislativo a nivel departamental.

Poder judicial

El
poder judicial es encabezado por la Suprema Corte de Justicia, cuyos miembros son nombrados por la Asamblea General mediante una mayoría de dos tercios y cuyos mandatos duran diez años. La Suprema Corte de Justicia es la última instancia de apelación y es también la encargada de juzgar la constitucionalidad de las leyes. El poder judicial está compuesto asimismo por Tribunales de Apelaciones, Juzgados Letrados y Juzgados de Paz.

Intendentes

Los gobiernos locales de cada uno de los 19 departamentos se organizan a semejanza del gobierno central, con dos órganos fundamentales: el
Intendente Municipal (Ejecutivo), y la Junta Departamental (Legislativo). Se ocupan de las tareas domésticas del departamento, transporte, cuidado de las ciudades, residuos, alumbrado público, entre otras funciones. Así como el cobro de patente de vehículos, contribución inmobiliaria, tasa de alumbrado, tasa de saneamiento, etc.
El Intendente es elegido directamente por el pueblo, en elecciones que se realizan en 19 circunscripciones (una por cada departamento) en una fecha distinta a la elección nacional (el año siguiente al electoral, el segundo domingo del mes de mayo).
Las Juntas Departamentales son organismos unicamerales compuestos por 31 ediles. El partido político que obtiene la mayoría simple de votos, obtiene 16 de las bancas y el resto se dividen entre los demás partidos en proporción a los votos obtenidos.
Existe también, en pequeños pueblos o ciudades autoridades locales, las Juntas Locales, que son elegidas por el pueblo o nombradas por la Junta Departamental a iniciativa del Intendente.
La
reforma constitucional de 1997 institucionalizó el Congreso Nacional de Intendentes, con el fin de coordinar las políticas de los Gobiernos Departamentales para permitir a estos acordar entre sí, con el Poder Ejecutivo o con otros órganos del Estado.

Partidos políticos

Uruguay tiene un sistema de partidos políticos consolidado. Actualmente cuatro de ellos cuentan con representación parlamentaria: Frente Amplio, Partido Colorado, Partido Nacional y Partido Independiente.
Una característica especial del sistema de partidos, es su intensa sectorización. Esto fue de la mano de la legislación electoral, que utilizaba el sistema del
doble voto simultáneo. No sólo sectores, sino además varios candidatos presidenciales simultáneos caracterizaron a este sistema. Hacia la década de 1960, este proceso de atomización interna de los partidos fue un factor que incidió en la crisis política que, a la postre, desembocaría en el autoritarismo y la dictadura de 1973.
Una vez retornada la democracia en 1985, progresivamente se fue intensificando el debate en materia político-electoral y se dieron pasos tendentes a darle una nueva expresión a este sistema político. Así, con la reforma constitucional de 1996, se instauró un sistema de elecciones internas, que procuró darle más organicidad al funcionamiento de los partidos, sobre todo en lo relativo a tener un solo candidato a la Presidencia en cada comicio.
Uruguay cuenta con dos de los partidos políticos más antiguos del mundo, originados en 1836:
Partido Colorado. La mayoría de los gobiernos de la historia uruguaya fueron del Partido Colorado. Este partido gobernó ininterrumpidamente desde 1865 hasta 1959. Luego obtuvo cinco victorias más en 1966, 1971, 1984, 1994 y 1999. Actualmente es la tercera fuerza política en el parlamento y la tercera en intención de voto. Su ideología es amplia, conviviendo la socialdemocracia, la derecha liberal, el conservadurismo y el humanismo. De los seis candidatos a las elecciones internas celebradas en junio de 2009, Pedro Bordaberry (Vamos Uruguay), José Amorín Batlle (Lista 15), Luis Hierro López (Foro Batllista), Daniel Lamas (Renovación y Cambio), Eisenhower Cardoso y Pedro Etchegaray, triunfó el primero con el 71,7% de los votos.
Partido Nacional. Histórico adversario del anterior. Es un partido conservador, tradicionalmente ganador en los departamentos rurales. En el siglo XX triunfó en tres ocasiones: 1958, 1962 y 1989; sólo en la primera oportunidad logró mayoría parlamentaria propia. En una oportunidad se presentó como una opción progresista, con el candidato más votado de las elecciones de 1971, Wilson Ferreira Aldunate, y fue derrotado por el candidato de la derecha conservadora del Partido Colorado, Juan María Bordaberry. En 1989 triunfó con una propuesta electoral de carácter liberal a manos del Herrerismo. En ese gobierno, bajo la presidencia de Luis Alberto Lacalle se propuso una privatización de empresas públicas que no prosperó y fue rechazada por el 70% del pueblo en un referéndum. El candidato triunfador de las internas partidarias de 2009 fue el ex presidente Luis Alberto Lacalle que, junto a su adversario Jorge Larrañaga conforman la fórmula presidencial de cara a las elecciones de octubre de 2009.
Nacionalistas y colorados dominaron la escena política uruguaya durante casi un siglo y medio. Son popularmente conocidos como "los partidos tradicionales". Al mismo tiempo, a lo largo del siglo XX fueron naciendo otros partidos. De los mismos, cabe destacar:
Frente Amplio. Actualmente en el poder, es una coalición de izquierdas fundada en 1971, en base a los históricos partidos Socialista, Comunista y Demócrata Cristiano, más otros sectores de izquierda menores, y asimismo grupos disidentes blancos y colorados. Años después de la dictadura, se incorporarían además el Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros. El candidato ganador de las elecciones internas fue José Mujica. El máximo representante de esta fuerza política, el actual Presidente de la República Tabaré Vázquez posee un respaldo de la población de 61 puntos porcentuales. Sin embargo, no existe la reelección en el régimen electoral uruguayo.
Partido Independiente. Es un partido de centro, surgido en 2004 como una escisión del Nuevo Espacio, actualmente incorporado al Frente Amplio. Actualmente tiene una intención de voto de entre 1 y 2%.
Asamblea Popular. Es un partido de extrema izquierda, formado debido a diferencias con el actual gobierno del Frente Amplio. Se formó con el grupo escindido del FA Movimiento 26 de Marzo y otros grupos de extrema izquierda externos al FA. Las encuestas lo sitúan en un 0,5% de intención de voto.
Unión Cívica. Es un partido social cristiano que obtuvo el 0,2% en las elecciones de 2004. Su candidato fue Aldo Lamorte. Llegó a tener representación parlamentaria y participación en el primer gobierno de Julio María Sanguinetti. Actualmente está aliado al Partido Nacional para las elecciones nacionales de 2009.
Partido de los Trabajadores. Es un partido de tendencia trotskista que apoya a la organización trotskista internacional que brega por la reconstrucción de la IV Internacional, defendiendo la vigencia del "Programa de Transición de León Trotsky". Ha obtenido muy escasa votación en las últimas elecciones.
Partido Liberal. Es un partido surgido luego de la crisis de 2002 que obtuvo 1.548 votos en las elecciones de 2004 y no se presentó a las de 2009.

video

No hay comentarios: